Finalmente, Juanma Moreno Bonilla, el “sonrisas”, no consiguió renovar la mayoría absoluta. No hay razón para alegrarse de su fracaso pues esto le pone en manos de Vox, ya sea porque intenten entrar directamente con cargos en el nuevo gobierno autonómico o bien sostengan al PP “como la soga sostiene al ahorcado”, chantajeándolo desde fuera. Sabemos qué principio le van a imponer al PP, la “prioridad nacional”, algo a lo que tampoco hace falta obligarles mucho.

Vienen tiempos duros para la clase trabajadora inmigrante de Andalucía, pero también para la nativa. Casi hundida la sanidad pública, el nuevo gobierno irá a por otro objetivo. Mientras en los despachos de la Junta se reparten los sillones, en nuestros barrios seguiremos sufriendo las consecuencias directas de su abandono: los cortes de luz crónicos sin que se haga nada contra las eléctricas que año tras años baten récords de beneficios, la falta de personal y de mantenimiento en los colegios de nuestros hijos y el desmantelamiento total de los servicios más básicos.
Las fuerzas que apoyan al gobierno “progresista” de Madrid, ese que odian los fascistas pero gobierna para la banca y los empresarios, han sufrido una profunda derrota. El PSOE se hunde con su peor resultado en la historia; a Montero no sólo no le ha sido de ayuda ser exministra, sino que se ha convertido en un lastre para el gobierno de Sánchez.
“Por Andalucía”, esa amalgama de IU, Sumar y también Podemos, no sólo es parte del gobierno de Madrid sino que su campaña ha consistido en prometer que las cosas mejorarían… si vuelven a ser socio menor del PSOE en el gobierno andaluz. Lo que han conseguido es hundirse, no movilizar a nadie. La abstención, principalmente obrera y popular, ha sido masiva, 40%. Un cuarenta por ciento que no han ido a votar porque están hartos de promesas electorales que jamás se traducen en mejoras reales para la clase trabajadora.
Pero no ha crecido. La mayor participación, que generalmente implica más votos para la izquierda, se ha canalizado en el voto a Adelante Andalucía. Los analistas hablan de un aumento del voto “nacionalista” pero nos parece que lo que ha atraído el voto ha sido la combinación de la denuncia de las políticas del PP con la falta de compromiso con el gobierno de Sánchez.
Desde Barrios Hartos, como organización que reivindica la lucha obrera y popular unida, hacemos un llamamiento a todas las fuerzas que se han enfrentado a Moreno Bonilla a prepararse para la lucha. Parar los planes del PP, detener en seco a Vox, tirar cuanto antes este gobierno. Tal es el objetivo que presentamos. Porque los derechos no se mendigan en el Parlamento, se conquistan y se defienden en la calle. En esto estamos.

